Situación del país y trabajo en red.
La parte esencial de nuestro trabajo en pro de la salud (de la cual es parte la llamada “salud mental”) es el abordaje del sufrimiento y el dolor humano, donde el componente psíquico juega un papel importante ya sea como desencadenante invisible o sostenedor. El dolor en sí, tiene características muy particulares y peculiares, que a veces son de difícil discernimiento y que conllevan una costosa operativa de trabajo, sobre todo de trabajo humano aplicado
En algunos sectores de nuestro territorio, cerca del 50% de la población está por debajo del índice de pobreza, y esto ha generado uno de los males del siglo ‑como lo denomina la OMS‑: la depresión.
En el presente nos encontramos con el efecto inicial de una depresión reactiva, que poco a poco se instala en medio de las familias y de las empobrecidas con más peso. Esta situación, inevitablemente genera con el paso del tiempo, y por la búsqueda de la supervivencia cotidiana- causa importante del malestar anteriormente descrito- el sometimiento a sistemas de producción impropios (múltiples modalidades de sub-empleo) y una labilidad emocional que puede llevar a nuestros jóvenes fundamentalmente, a conductas de aislamiento, antisociales, droga etc. varios por la ausencia de posibilidades.
A este respecto, el propio Ministro de Trabajo de nuestro país, denuncia que el 60% del trabajo es – no formal- ilegal, no aporta al Banco de Previsión Social, ni a ningún otro sistema de seguridad social, con lo cual tenemos que un enorme porcentaje de la población activa que vive de changas porque no tiene otra opción de supervivencia.. La changa se ha legitimado y esto se ha instalado mayoritariamente en los sectores empobrecidos y marginales de las ciudades y del campo uruguayo.
Queremos destacar que la pobreza es un indicador sintomal de problemas en la producción de cultura. Sabemos y apostamos a que poco a poco, nuestra sociedad uruguaya vaya rearmando el tejido social que ha sido devastado, y trabajamos para que poquito a poco las cosas se vayan armando.
SEAMOS se ha colocado al frente de este propósito y lo viene logrando
Hay que recuperar una ética de lo solidario, y entender que el Estado no lo puede todo.
Hemos encontrado ausentes a la Ternura y el Buen trato.
Tengamos un poco de Miramiento, EN SU SIGNIFICADO DE "MIRAR CON INTERES", con afecto amoroso a quien es reconocido como sujeto distinto y ajeno...
La Ternura, nos dice Fernando Ulloa (médico, psicoanalista, gran persona primero de todo) supone tres suministros básicos:
"ABRIGO, ALIMENTO Y BUEN TRATO"
Estas necesidades satisfechas irán organizando el código comunicacional: "De un buen trato derivan todos los tratamientos"
Nuestras Instituciones totales están en esa línea de acción.
Nosotros somos HACEDORES DE LA CULTURA y la cultura luego Modela o Moldea en algunos casos más carentes.
El "efecto siniestro" se juega cuando tanta gente ignorada vive a la sociedad (nosotros) como apropiadores de un ámbito cruel...y al decir de Fernando Ulloa la vera crueldad, la verdadera crueldad es el "saber canalla" que IGNORA SABIENDO y pretende además decir "la verdad" negando todo saber distinto.
En este dispositivo social de la crueldad pocas son las salidas, porque la crueldad se ha hecho cultura, cultura de acostumbramiento, convivimos con lo cruel, lo hemos naturalizado en "la cultura de la mortificación"
Construyamos sujetos éticos, luchemos para que nos dejen trabajar en la reconstrucción social que parte desde aquí, desde el miramiento Y EL DERECHO A LA TERNURA y a ser tiernos sin miedo a que se nos juzgue como "poco científicos o poco objetivos".
El efecto de la unión con otras personas u organizaciones puede que sí active acciones y recursos para enfrentar determinados paliativos de la enfermedad y de la salud.
¿Podremos apostar juntos a estas formas de intervención, que finalmente inauguren y promuevan otras formas de la salud?